Mi propósito fundamental es la educación musical integral, donde los estudiantes comprendan, vivan y sientan la música como un vehículo para su desarrollo. Mi enfoque potencia las habilidades motrices —tanto finas como gruesas— y las capacidades auditivas mediante la identificación de sonidos, acordes y melodías aplicados al canto y los instrumentos. Asimismo, fomento la expresión emocional, el desarrollo lingüístico y la consciencia corporal. A través de canciones, juegos y la práctica instrumental, estimulamos el cerebro para enriquecer el pensamiento creativo y las posibilidades físicas de cada niño y niña.
